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El harén bajo la piel

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Fatema Mernissi. Sueños en el umbral(quinteto)

Despertaría al amanecer si pudiera ir a pasear por la mañana temprano, cuando las calles están desiertas. A esa hora la luz debe de ser azul, o quizás, rosada, como la del crepúsculo. ¿De qué color será la mañana en las calles desiertas y silenciosas?
¿Qué imagen de si misma se construye una niña que se cría en un harén? Donde las puertas son fronteras infranqueables sin el permiso del hombre y el propio cuerpo ha de ocultarse y la propia libertad queda confinada al interior de sólo algunas estancias de la casa, creció Fatema Mernissi y con ella su mirada investigadora y su hambre insaciable de preguntarse y preguntar.
En cuanto uno sabe lo que está prohibido, lleva el harén en la cabeza, grabado bajo la frente y bajo la piel.”
Y así, el ritmo del relato está marcado, a lo largo de todo el libro, por un afán irrefrenable de comprender. ¿Qué es un harén? ¿Por qué la frontera, “hudud”, es a veces visible y otras veces invisible? ¿Por qué …

Una miliciana extremeña

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María de la Luz Mejías Correa. Así fue pasando el tiempo(Renacimiento)
“– Uy, ¡qué guapina eres! ¿Por qué te fuiste a la guerra con lo guapa que tú eres?Porque tuve ganas, contesté. Salieron sin más y me quedé tranquila .
Así fue pasando el tiempo es el testimonio de una mujer extremeña que con veinte años se unió a las milicias republicanas al comienzo de la guerra civil española. El libro es la transcripción de las grabaciones que su nieto realizó de su abuela contando toda su vida: su infancia de niña huérfana en los pueblos de Alconchel, Higuera de Vargas y Olivenza, sus años de adolescente trabajando como criada en varias casas y en un sanatorio de la ciudad de Badajoz, su lucha en el frente durante toda la guerra, los meses de cárcel tras la derrota y las infinitas penurias sufridas después, durante los años más duros del franquismo, para sobrevivir, para tener con qué alimentar a sus hijos y para salir adelante con dignidad entre tanta miseria y barbarie.
Su relato, que tien…

Pantera negra, racismo blanco

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Assata Shakur. Una autobiografía (Capitan Swing)
Hermanos y hermanas Negros, quiero que sepáis que os amo y que espero que en algún lugar de vuestro corazón tengáis amor para mí. Me llamo Assata Shakur (nombre de esclava joanne chesimard) y soy una revolucionaria. Una revolucionaria Negra. Con eso quiero decir que he declarado la guerra a todas las fuerzas que han violado a nuestras mujeres, han castrado a nuestros hombres y han mantenido a nuestros bebés en la miseria.
Assata Shakur fue golpeada, insultada, despreciada, maltratada física, mental y judicialmente durante años. Fue recluída en cárceles para hombres, aislada en celdas separadas sin contacto con ningún ser humano durante semanas y, en ocasiones, durante meses. Fue privada de alimento durante prolongados periodos (algunos de ellos estando embarazada). Fue torturada despertándola con focos durante la noche para impedirle un sueño continuado, entre otros métodos. Todo ello durante los años 70 del siglo XX, en Estados Unid…

Madre mía de mi vida

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Vivian Gornick. Apegos feroces   (Narrativasextopiso)
Mi madre me mira fijamente desde el otro lado de la mesa. - ¿Qué dices, mi hija sabelotodo? - Lo que digo es que hoy en día el amor hay que ganárselo. Incluso entre madres e hijos.”
Dice la escritora Jhumpa Lahiri que cuanto más específico es un texto, más universal es su fuerza. Los libros de memorias o novelas autobiográficas tienen ese poder de aludir a los grandes temas de la literatura y de la vida partiendo desde las experiencias más privadas y personales.
Apegos feroces cumple esta cualidad de manera magistral. Vivian Gornick nos brinda la posibilidad de asistir a escenas, contadas en primerísimo plano, a lo largo de su vida y a todos los detalles más significativos, por contradictorios, dolorosos o hilarantes, de sus relaciones más íntimas, sus apegos más feroces entre los que destaca, de manera ininterrumpida, su madre. Es su madre, con la que mantiene un vínculo ambivalente y al mismo tiempo muy estable, la persona a través …

Dian Fossey, mujer en la niebla

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Dian Fossey. Gorilas en la niebla(Salvat)
Mientras escribo estas líneas, más de diez años después, diviso desde mi despacho el mismo retazo de prado alpino que contemplé entonces. La alegría que experimenté al ver el corazón de Los Virunga por primera vez desde aquellas alturas es tan vívida como si hubiera ocurrido hace poco tiempo. He construído mi hogar entre los gorilas de montaña..”
Dian Fossey vivió durante más de quince años en los montes Virunga (Ruanda) estudiando el comportamiento y hábitat de los gorilas de montaña y manteniendo una lucha activa para defender a esta especie de prácticas humanas abusivas que la habían llevado al borde de la extinción. El resultado es que la población actual de gorilas (unos 800 ejemplares), aunque todavía amenazada, cuadriplica la cifra de los que quedaban cuando ella se estableció en África (unos 200).
Gorilas en la niebla son las memorias de este periodo de su labor profesional que consistió, a partes iguales, en investigación de campo y ac…

Amigas frente a la barbarie

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Margarete Buber-Neumann. Milena (Tusquets)
“Una amistad íntima es siempre un regalo fabuloso. Pero si esta fortuna, además, tiene lugar en el descorazonador ambiente de un campo de concentración, puede convertirse en el único sentido de la existencia.”


Margarete Buber-Neumann permaneció presa en el campo de concentración nazi de Ravensbrück desde 1940 hasta 1945. Durante ese tiempo conoció a Milena Jesenská, que ingresó unos meses después de ella. La amistad entre las dos es el tema central de este libro y lo que, según Margarete, les permitió mantener la cordura y la esperanza.

En su relato, la autora intercala los recuerdos de esos años compartidos con Milena en Ravensbrück con datos biográficos de la infancia y juventud de la escritora checa y de su labor profesional y su activismo político hasta ser apresada. De la vida de su amiga, destaca la temprana muerte de la madre y su mala relación con su padre, Jan Jesensky, situaciones que fortalecerán su tendencia, ya desde niña, a ser ind…

Mala hija, mala esposa, mala madre

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Elena Fortún. Oculto sendero(Renacimiento)
Eres una niña tonta, ¿qué harás cuando seas mayor? - Vestirme de hombre y montar a caballo, declaré solemnemente, añadiendo que fuera de eso no me importaba nada.”
Comienza Oculto sendero con la narración, muy al estilo chispeante, tan reconocible, de las famosas aventuras de Celia, de un episodio en el que la protagonista, de niña, se niega a probarse un vestido con puntillas que le traen recién hecho y exige poder vestirse de marinero.
Elena Fortún no tuvo intención de que esta novela se publicara y parece ser que pidió a sus amigas que se destruyera. En ella, hace un recorrido por su propia vida a través del personaje principal y voz narradora, Mª Luisa Arroyo, pintora atrapada en convenciones sociales que aprisionan su creatividad y su deseo, probablemente expresión de lo que la autora experimentó pero nunca fue capaz de explicar abiertamente.
¡Mala hija! Ahora se pasará usted aquí la tarde reflexionando en lo que ha hecho (…) ¡Si no fuera…

Nuestras vergüenzas ajenas

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Susan Sontag. Ante el dolor de los demás(Debolsillo)
Durante mucho tiempo algunas personas creyeron que si el horror podía hacerse lo bastante vívido, la mayoría de la gente entendería que la guerra es una atrocidad, una insensatez.”
¿Es la guerra inevitable? ¿Puede haber belleza en una fotografía de guerra? ¿Qué hacemos las personas que vivimos en países occidentales ricos ante las atrocidades humanitarias , las guerras, exilios, matanzas, esclavitudes a las que asistimos a través de los medios? En general, miramos para otro lado. Incluso cuando miramos las imágenes vergonzosas de millones de personas desplazadas, huídas, refugiadas, violadas, torturadas, asesinadas, estamos mirando para otro lado.
Susan Sontag nos llama, con su ensayo Ante el dolor delos demás (2003), a reflexionar sobre el creciente grado de sadismo y violencia admitido en los medios y sobre nuestra actitud ante esas imágenes del horror. Nos insta a cuestionarnos nuestro propio papel en la existencia de barbaries in…

Leonora a través del espejo

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Leonora Carrington. Memorias de Abajo(Alpha Decay)
“Más tarde, alcanzada la plena lucidez, iría a Abajo en calidad de tercera persona de la Trinidad. Creía que, por acción del sol, era andrógina, la Luna, El Espíritu Santo, una gitana, una acróbata, Leonora Carrington, y mujer.”

¿Puede entenderse el surrealismo sin Leonora Carrington? Memorias de Abajo (Down Below, 1943) es el recuerdo del momento quizás más surrealista de la fascinante vida de esta artista, nunca suficientemente reconocida. Hay un surrealismo femenino que no figura en los libros de arte, ni apenas en los museos, ni en la historia de la literatura. En este surrealismo olvidado, ignorado, el de Dora Maar, Remedios Varo, Leonor Fini, Maruja Mallo y tantas otras, las artistas rompedoras, mujeres de vanguardia, ofrecen transgresión desde lo íntimo, desde vivencias personales concretas, reivindicándose como tema y no como inspiración para nadie ni como objeto de deseo. Rememorando un periodo traumático de su vida, Leonora C…

Cáncer

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María Hernández Martí y Javi de Castro. Que no, que no me muero (modernito books)
Si buscan serenidad, rollo zen y buenos sentimientos, aquí no es.
A Lupe, una mujer con poca paciencia y sin pelos en la lengua le diagnostican cáncer de mama. Que no, que no me muero es una crónica, en forma de cómic y con altas dosis de cabreo y sarcasmo, de todo el proceso personal y médico hasta su curación y de cómo la vida pasa mientras tanto.
A través de breves episodios cotidianos organizados por orden alfabético (C, cirugía; D, dificultades; E, estrógenos; G, Gloria), Lupe nos ofrece, con mucho sentido del humor, vivencias del tratamiento de su cáncer y de las reacciones de gente de su entorno a la enfermedad y a, entre otras cosas, su cabeza calva.
Una gran parte de estos episodios son descripciones en primera persona de las innumerables consecuencias de la quimioterapia y la medicación hormonal en su cuerpo: la cirugía, la menopausia a los 38 años, los sofocos, el insomnio, la cabeza y las cejas…